lunes, 14 de noviembre de 2011

Alma de argamasa

Pequeña cabecita rodeada de guirnaldas amarillas, ¿dónde quedó tu sensatez?
Me duelen los ojos al recordar tu olor ácido. La piel al escuchar tu silencio amargo.
No quenda sentidos sólo los huesos de lo que un día fueron albaricoques.

Dejaste que la desidia morase en mi almohada, que la indeferencia se escondiese entre polillas y alcanfor. Llenaste mis manos de arena para cubrir mis pies con cal y ahora esta mezcla absurda se hace llamar como yo.

Mis letras perdieron firmeza al ahogarse en celulitis cerebral. Estos días de tabaco y garganta marchita barren campos semánticos y los encierran en los nidos del alto faro. Luz que ya no brilla, construcción de piedra y cemento inerte.

Hada ahogada en su propio azul, ausencia de golondrina en nido. Frío de plumón recién llegado al mundo. Bucle de eterno retorno.
Hoy hasta el crepúsculo de Azorín se rie de ti.

2 comentarios:

  1. Piensa en todo lo que te hace crecer y brillar. Piensa en tu ultimo viaje. En todo lo que merece la pena. En el no tiempo por venir. En el hoy. En el seguir. En que te quiero! xxx

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  2. Recuerdo un buen día en que conocí a un hada de color azul que, obrera y perspicaz, araba su huerto con los ojos bien abiertos a todos los colores de la vida. Más tarde tuve la dicha de ver a esta pequeña hada volar libre con fruta fresca en su regazo, cosechas puras en su almohada.
    En los días de tabaco y garganta marchita vive el artista, hasta aquí nos llega el fulgor de tu jardín.

    Te quiero hermana ;)

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